

Gauguin y el color
Gauguin fue un pintor que hizo lo que le dio la gana con su vida y con su pintura, sencilla y de gran colorido , aquí imitando su pintura.


Gauguin y el color
Gauguin fue un pintor que hizo lo que le dio la gana con su vida y con su pintura, sencilla y de gran colorido , aquí imitando su pintura.


En nuestros viajes nos gusta fotografiar algo diferente, como este Moulin de la Gallete en el viejo Montmatre de Paris.

Al lado del cosmopolita Paseo de Barcelona conocido por Las Ramblas, encontramos esta preciosa fuente de coloridos mosaicos, data del siglo XIII y era una de las puertas de la muralla que daba acceso a la ciudad, su nombre significa «Puerta de Hierro».

El Duomo es la Catedral de Milán, esta toda ella construida de mármol rosado(al parecer los italianos tienen abundancia de este material) es preciosa aquí os mando una vista de noche, al lado están las galerías de Víctor Manuel, que también merecen una visita y si a esto añadimos el carácter de los milaneses todavía mas.

Este fin de semana se celebra en la ciudad de Lleida la 36 edición del Aplec del Caracol, fiesta gastronómica por excelencia en la que se juntan 12000 peñistas, agrupados en sus respectivas peñas y casetas, se calculan unos 250.000 visitantes, se consumen unas 12 toneladas de caracoles, que llegan de varios puntos de España, norte de África y hasta de Sudamérica, se celebra en los Campos Elíseos, gran extensión ajardinada en el centro de la ciudad a orillas del rio Segre.

Paseando por el Barrio Gotico de Barcelona nos encontramos con encantadores rincones que lucen sus «Capillitas», recuerdos de otros tiempos.




Vida monástica
Recuerdo que cuando era adolescente y como la mayoría estába sin blanca , el marido de una prima que estaba de encargado de las tierras que rodeaban el Monasterio del Pueyo (cercano a Barbastro ) me propuso ir unos días a trabajar allí para cavar en las viñas el trozo sin labrar que dejaban las caballerías.
Estuve una semana, la vida era tremendamente tranquila a media tarde regresábamos del campo, lo primero rezar el rosario y después de una frugal cena cuando el sol no se había ocultado tras el horizonte, a dormir.
Afortunadamente hice amistad con uno de los frailes y me explicaba historias sobre la aparición de la Virgen en un almendro a un santo llamado Balandrán que pastoreaba sus ovejas por aquellos parajes, se encuentra su sarcófago en este monasterio y llama la atención sus dimensiones dada la gran estatura de este santo.
El tiempo pasaba con lentitud pero una paz interior invadía nuestros espíritus.