Recuerdo que cuando era adolescente tuve una infección o algo así, llamamos al médico del pueblo, no me había visitado nunca, pero a partir de entonces sus visitas eran frecuentes, casi a diario, lo recuerdo como un hombre alto, con gafas de montura dorada y una incipiente alopecia, hicimos amistad, ya que pasaba a visitarme muy a menudo y yo esperaba con impaciencia su llegada para mantener nuestras charlas.
Pronto el descubrió mi afición a la lectura y las pocas posibilidades que yo tenía para adquirir libros, entonces un día me vino con un ejemplar del “SELECCIONES DEL READERS DIGETS»fue un descubrimiento para mi, aquellos reportajes y fotografías de viajes espaciales, artículos sobre el presidente Kennedy, todo era nuevo para mí, al ver mi interés me dijo que recibía un ejemplar mensual y que podía pasar por su casa cuando estuviese ya bien ,a recoger el librito, una vez él lo tenia leído, así estuvimos unos años hasta que lo trasladaron a otra localidad.
Como digo recuerdo con simpatía a este médico, y quizá por el soy tan aficionado a leer.
