
Desde una considerable altura en la ciudad de Huelva observamos la desembocadura del rio y sus humerales que se extienden plácidamente hasta Punta-Umbría, nos hallamos en el Santuario de la Virgen de la Cinta, blanco , coquetón con ese sabor tan andaluz, la Virgen del altar no es una imagen sino que está pintada primorosamente en un cuadro.
