» La matanza «

Muchos  jóvenes , hoy en día no han visto nunca la matanza del cerdo, ya que los matan y despedazan en mataderos lejanos, y solo ven en las carnicerías listos para su venta.

Recuerdos  de mi niñez , cuando se mataba el cerdo ,que solía ser para estas fechas, de ahí viene el refrán de aquello de «a todo cerdo le llega su San Martin «que mas bien se refiere que al que hace mal tarde o temprano le llega su castigo, bueno, el caso que era un acontecimiento para todos menos para el pobre cerdo.

Se avisaba a unos señores llamados matarifes que iban por las casas previo pago de sus honorarios ,la primer faena que realizaban era dirigirse a la pocilga provistos de un gancho curvo, el pobre cerdo ignorante de lo que le esperaba era enganchado por el cuello y con ayuda de varios hombres obligado a andar hasta el patio de la casa, allí lo tumbaban sobre un enorme cajón que estaba boca abajo, el matarife le clavaba su enorme cuchillo en la garganta, los berridos del pobre animal se oían en todo el barrio, mientras la señora de la casa recogía la sangre en un gran barreño, con esta sangre se hacían morcillas con arroz, cebolla ,según el gusto y costumbres de cada zona.

A continuación lo escaldaban con agua hirviendo, después procedían a eliminar el pelo corto, porqué el largo se lo quedaban para venderlo para fabricación de pinceles, una vez pelado lo colgaban de las patas traseras y procedían a abrirlo, tenían mucha practica, sacaban los intestinos que una vez bien lavados, se aprovechaban para los chorizos y longanizas que se hacían con las carnes una vez trituradas , todo  se aprovechaba del animal, desde la cabeza hasta la cola, se hacían butifarras, se ponían en sal los jamones y las paletillas , el lomo se guardaba frito en tinajitas con aceite para consumirlo en verano en época de la siega con las costillas se hacía lo mismo.

Los chorizos y longanizas se colgaban en la cocina para que se secaran, la cocina solía ser la pieza más grande de la casa, él tocino blanco también se ponía en sal y se solía consumir en invierno, la casa se llenaba de comida, recuerdo que me mandaban a casa del maestro a llevarle unos filetes, en aquella época los maestros de escuela ganaban muy poco y era un gesto que agradecían, también me hacían llevar a las vecinas unas tortitas dulces que hacían con la sangre y harina , a las que le ponía anís en grano(matafaluga)como digo era para todos una fiesta, excepto para el pobre animal.

 


» El Rasputin catalan»

elrasputincatalan

Este curioso personaje que se paseaba por la feria de Granollers(ciudad cercana a  BARCELONA)  en el año 1936, predicaba entre el público y los feriantes, según el intentaba regenerar el mundo, en todas las épocas ha habido gentes raras que se salían de las normas establecidas, este singular individuo era uno de ellos.(este reportaje lo público «Mundo Grafico “el 20 de Mayo de 1936) del cual conservo un ejemplar.