Lleida (La Seu Vella)

laSeuVella

La Seu Vella de Lleida , es el monumento más representativo de la capital del Segria, desde lo alto del «turo´»,( cerro),domina con todo su esplendor toda la plana de Lleida.

En su construcción se mezclan los estilos , desde su primitivo románico al gótico de sus bóvedas, al esplendor de su claustro ,que invita a la meditación y transporta tu espíritu a épocas pasadas , a la torre con su «Campaná» con el reloj , altiva y vigilante observa la vida lleidatana.

En otras épocas, que vale mas no recordar ha sido fuerte militar y cuartel.


» Diario de un refugiado español «

Ahora que vemos en las noticias en televisión el tremendo drama de los refugiados intentando entrar en Europa me viene a la memoria este “Diario “que escribí hace algún tiempo.

.DIARIO DE UN REFUGIADO ESPAÑOL  “El día 9 de Febrero del año 1939 los nacionales que venían, pisándonos los talones llegaban a Portbou, y el día 12, cerraban la frontera.

Estábamos en Francia , hasta el día 5 de Febrero solo habían dejado pasar a la población civil, y contaron unas 170.000 personas y a partir del día 9 , nos dejaron pasar a los militares , que sumaríamos unos 300.000 , a condición de que entregáramos todas las armas, lo cual naturalmente hicimos sin resistencia , todo o que llevábamos encima fue a parar al montón con las armas. que íbamos tirando según entrábamos en el país vecino, los gendarmes franceses nos apuntaban con sus armas.

 

 Los franceses nos preguntaban el nombre y rango militar, profesión, edad   oct., como no les entendíamos nos quedábamos callados, afortunadamente, venia con nosotros un maestro nacional, que les iba traduciendo los datos(los maestros de escuela que habían estado en la zona roja al terminar la guerra, fueron represaliados y no volvieron a ejercer hasta la amnistía que el régimen promulgo con motivo de los “25 años de Paz”.)

Nos llevaron a un improvisado campo que hicieron en la playa cercándolo con alambre de espinos como si fuésemos ganado, (Por otro lado si lo miramos fríamente , todavía tenemos el que agradecerles a los franceses el que nos dejaran pasar,  púes de lo contrario nos habrían matado a todos como chinches) en el mes de Febrero , con un frío , que te podías morir , y de hecho muchos fallecieron , el que no fue del frío cogió disentería y el que no el tifus o se lleno de sarna y piojos ,el campo se llamaba , Argelés, (Argelés_Sur _Mer) , situado en los Pirineos Orientales ,región de Languedoc-Rosellón, entre este campo y el cercano de San Ciprian, colocaron unos 180.000 refugiados.

La comida era escasa y de pésima calidad, el rancho tenía poca variedad,  por lo general  legumbres cocidas con agua del mar, la única carne que se encontraba era la de los gusanos que flotaban por encima de las caldosas lentejas, al principio los apartábamos pero con el tiempo, ya no le hacíamos asco y era un aporte más de vitaminas.

De las condiciones de higiene, casi mejor ni hablar, las letrinas eran unos simples agujeros escavados en la arena de la playa, éramos vigilados por soldados senegaleses montados a caballo, no tenían ningún´  miramiento con los refugiados y a más de uno le patearon con sus caballos.

Mientras tanto en España, el día 1 de Abril el último parte de guerra sobrecogía el ánimo de los españoles:

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, las tropas nacionales han alcanzado los últimos objetivos militares.

La guerra ha terminado.”

A los 6 meses estallo la segunda guerra mundial, y en el año de 1940 los alemanes invadían Francia, los españoles abandonaron el campo algunos se alistaron en el ejercito Francés a luchar contra los alemanes


» El cierzo y los gatos «

Recuerdos de adolescencia, en aquella comarca del “Somontano» aragonesa pero cercana , casi lindante con Cataluña, le pega un viento que puede ser aterrador, o por lo menos así me lo perecía a mí en esa época, tenía que ir a buscar paja al pajar que estaba apartado del pueblo, al ir para allá el viento me venía de cara , mi cuerpo intentaba avanzar pero «el» era más fuerte y me tiraba para atrás, yo seguía, al final a duras penas lo conseguía no sé si era peor la ida o la vuelta, al volver con el saco de paja para las bestias, no podía mantener el equilibrio me tumbaba el saco , lo volvía a cargar ,el viento me hacía correr empujándome con fuerza por detrás, al fin he llegado a casa.

No era quizá esto lo peor, lo peor eran las noches, nuestra casa estaba situada de forma que le hacía frente a ese «cierzo “que entraba por una calle abierta y ululaba con rachas fuertes a veces se quería parar , pero empezaba con fuerza de nuevo, las ventanas mal ajustadas, resentidas de tantos años de embestidas, ya lo dejaban que pasara.

El peor mes era Febrero, no precisamente por el viento ,que soplaba casi todo el año, sino por los gatos, el que se ha criado en un pueblo sabe la que lían los gatos cuando están en celo, también recordaran que aunque no tuvieses gato en todas las casa había a la parte de abajo de la puerta de la casa un agujero de unos diez centímetros de diámetro que permitía la entrada de los gatos vecinos con la misión de que cazaran ratones, qué era su faena, esté agujero se llamaba “gatera».

Pues bien, como digo en Febrero, a las tantas de la mañana, cuando el «cierzo “parecía que amainaba y lograbas conciliar el sueño de pronto un grito como un lamento rompía el silencio de la noche «iiiiaaaaa…iiiaaaa..»seran los gatos pensabas dándote la vuelta, al rato volvía el lastimero sonido, otra vuelta, pero más tarde ya era ensordecedor,cojia la escoba y bajaba a la planta baja, allí estaba la gata negra de los vecinos rodeada de cuatro o cinco gatos de grandes cabezotas emitiendo unos sonidos que parecían salir del mismo averno, los espantaba con la escoba perecían huir pero solo era de momento…