


Enfilando la calle Reyes Católicos hacia el Museo del Greco, dejando atrás la Sinagoga del Tránsito y el Museo Sefardí llegamos a nuestro destino, en primer lugar nos extraña en la entrada unas bóvedas de origen judío y después pasamos al museo donde admiramos cantidad de sus obras casi todas de tema religioso. Al salir llovía y de nuevo nos dirigimos a la plaza Zocodover y desde alli cogimos el Bus y a la estación de Renfe. Os aconsejo una visita mas extensa.
