
Este día nos volvimos comodones y cogimos un taxi para trasladarnos a la Plaza de España, preciosos edificios de ladrillo, puentes de fantásticas cerámicas sobre el canal, un placer ir visitando uno a uno los bancos de cerámica, uno por cada provincia española y que representaban hechos históricos de cada una de ellas. Ya puestos visitamos el Museo militar que allí se encuentra.
Al marchar salimos por los Jardines de María Luisa admirando los fantásticos arboles que allí se encuentran así como el monumento a Gustavo Adolfo Bécquer el poeta romántico al que no le faltan flores de sus admiradores a pesar del paso del tiempo.
Como cada día, cansados y contentos a comer y de regreso al hotel.
