
La geografía española está plagada de pueblos con casas en las que ostentan un escudo heráldico, estos escudos signos de unas familias con rancio abolengo, la mayoría de ellas desaparecidas, no obstante los nuevos propietarios han sabido conservar con dignidad estos restos del pasado, cuando visitéis estos pueblos no dejéis de admirarlos.
