En la cripta de la Iglesia de Santa Engracia, antigua necrópolis cristiano-romana sobre la que fue construido el monasterio jerónimo de Santa Engracia, se guardan los dos sarcófagos de mármol encontrados en el solar de la necrópolis. La nueva religión cristiana fue adoptada con gran arraigo en la Caesaraugusta romana, reflejo de ello es el gran número de víctimas que sufrieron martirio en las primeras persecuciones del siglo III, cuando la ciudad ya era sede episcopal.
