Altea ( Alicante)

benidorm2011099Esta bonita Iglesia del pueblo de Altea, es preciosa y muy bien conservada , está enclavada en la parte alta de este bonito pueblo de la comarca de la Marina Baixa, en la costa Mediterránea, sus calles tortuosas y sus casitas blancas encandilan al visitante.


» Barcelona es bona «

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Parc de la Ciutadella, Barcelona dispone para goce y disfrute de sus habitantes y visitantes de numerosos parques y jardines, uno de los más bonitos es este de la Ciutadella, en el centro del parque está la gran cascada, con sus esculturas, un goce para la vista.


«Los pequeños detectives»

Los pequeños detectives (cuento escrito por mi nieto )

 

A veces mi abuelo, que es el padre de mi madre, me cuenta historias de cuando era niño y vivía en el pueblo.

Los niños allí se lo pasaban muy bien jugando a guerras con espadas de madera o pistolas según fuera el tema de la última película que habían visto, los alrededores del pueblo se prestaban a este tipo de juegos debido a lo escarpado del terreno.

En una ocasión una de sus correrías los llevo hasta un destartalado pajar en las cercanías del pueblo y según entraban vieron una enorme caja metálica llena de periódicos, al acercarse a leerlos vieron que eran Boletines Oficiales, como habían oído en sus casas que habían robado la caja fuerte del Ayuntamiento fueron al pueblo y al cuartel de la Guardia Civil y acompañados por una pareja fueron al pajar a enseñarles la caja, que en efecto era la que habían robado.

Fueron felicitados por los Civiles por el hallazgo.


La » Seña » Engracia

La “ Seña”  Engracia

En una época en la que se solía frecuentar curanderas tanto o más que a los médicos me ocurrió un percance y me llevaron a una anciana que según decía tenia “gracia”.

Lo que ocurrió fue lo siguiente estaba yo sentado en el canto de lo que llamábamos “ el muro” cuando inesperadamente otro niño que no estaba muy bien vino por detrás y me empujo súbitamente, como resultado de la caída me hizo una brecha en la frente y la sangre salía en abundancia, me llevaron a la “Seña” Engracia que vivía en la misma calle y con aceite del candil y rezando unas oraciones y volviendo cada día para hacer la cura logro una certera curación, a esta anciana le llevábamos los niños sapos y culebras que capturábamos en una balsa cercana, ella con esto preparaba misteriosos ungüentos.

Hoy en día con lo adelantada que esta la medicina nos parece cuentos de viejas.


Tarrega ( Lleida )

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El Palacio de los Marqueses de La Floresta es un edificio del siglo XIII que tiene la fachada de estilo románico civil.(Muy parecido a la fachada del Ayuntamiento de Lleida, por el lado de la Plaza de la Paeria.)

Su razón de ser se debe a la familia Arrebol, instalada en Tàrrega a finales del siglo XIII. Esta construcción pasó, sucesivamente, a manos de varias familias de la nobleza hasta que en el año 1683 se instaló Antonio Potau y su esposa Ignacia de Gay, que recibieron el año 1703 de Felipe V el título de marqueses de La Floresta. Después de otros cambios de manos, el palacio quedó muy dañado durante la Guerra Civil Española y fue derruido en 1940. Su propietario de entonces, Manuel Vidal y de Cárcer, dio al ayuntamiento los elementos arquitectónicos para la reconstrucción del palacio, que cedió la fachada a la Mutua Patronal de Tàrrega, que en 1955 la reconstruyó tal y como se conoce actualmente.


Andorra

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En esta pequeña capilla de una diminuta iglesia de Andorra pudimos admirar estos frescos pintados en la pared, la sencillez y la armonía que se reflejan en ellos nos dejo admirados.


Lleida, Iglesia de San Lorrenzo

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Situada al lado del Palacio Episcopal, esta preciosa Iglesia Románica con detalles Góticos asombra por su sencillez a propios y extraños, al lado podemos refrescarnos en la fuente del mismo nombre.


El pasadizo

El pasadizo.

Los niños de los años 50 solíamos corretear solos al salir del colegio, los que nos criamos en pueblos nuestras correrías eran de campeonato y en ocasiones peligrosas como aquella vez que me rompí un brazo jugando a guerras intentando subir por un terreno escarpado para sorprender a los contrarios, me llevaron a la capital donde en el hospital me enyesaron el brazo que tuve cuarenta días con el yeso puesto, lo cual me vino bien para leer los libros de Historia que teníamos en la pequeña biblioteca de la Escuela.

Una de nuestras aventuras consistía en meternos por un pasadizo que había en una cueva ,entrabas de pie, pero poco a poco se iba estrechando y al final salías al exterior con el cuerpo a rastras, como es natural no éramos conscientes del peligro que corríamos ante un posible derrumbe ya que era de tierra, cuando salíamos al exterior nos creíamos héroes con los de los tebeos que en aquella época devoramos con frenesí,” El Capitán Trueno, El Jabato, Roberto Alcázar y Piedrín ,El Guerrero del Antifaz “eran nuestros favoritos y con espadas de madera hechas por nosotros mismos procurábamos emular sus hazañas.

Este pasadizo en aquellos tiempos y más cuando fue excavado estaba muy bien ideado ya que recogía el agua de la lluvia de todo el pueblo , pues todas las calles hacían pendiente a la calle Mayor y esta desembocaba al pasadizo por su entrada estrecha y después el agua iba a parar a una balsa a la que llamábamos “ El bal “, en esta balsa

capturábamos pequeños reptiles que entregabamos a una anciana del pueblo con fama de curandera, con ellos preparaba sus brebajes.

En visitas posteriores he podido comprobar que donde estaba la balsa han construido un parque parar los niños y se tapo el pasadizo, esto no evita que en algunos de mis sueños se rememore aquellas aventuras y despierte angustiado creyendo que no podía salir..