
Este paraje costero se extiende desde el casco urbano de Punta Umbría hasta la playa de La Bota. Se trata de un enclave de escasas dimensiones, pero de gran valor ecológico, ya que constituye uno de los pocos bosques mixtos de sabinas y enebros que se conservan en todo el litoral andaluz.
Paseando por el sendero señalizado que recorre prácticamente toda su longitud, se descubren las peculiaridades que ofrece el entorno. En la zona interior crece la sabina, que requiere de lugares protegidos, junto a ella abundan el lentisco, el aromático matorral mediterráneo.
